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viernes, 19 de abril de 2013

Cine de Barrio (Chino)

Aunque hay una gran enormidad de cosas de la cultura china que me encantan debo admitir que el cine chino no me ha cautivado (por ahora). Digamos, hablando claro, que Zhang Yimou me entretiene y Wong Karwai me acojona. La razón de esto está bien clara: mi conocimiento del cine chino es bastante escasito. Aunque durante el máster tuve una buena introducción al cine chino, para apreciarlo como es debido creo que debería dedicarle un tiempo que en realidad no tengo. Una pena de tiempo. Eso es lo que tengo. 

Afortunadamente para mi, hoy no vengo a hablar de cine chino sino de "cines chinos". Salas de cine que en España están cada vez más desiertas. Como los libros, ir al cine en España se ha convertido en una actividad más cercana al pádel y los toros y ha dejado de ser la rutina familiar dominguera de muchos. 

miércoles, 13 de febrero de 2013

Nanjing Nanjing!!

No hace tantos años, en un Diciembre de 1937, las tropas japonesas paseaban a sus anchas por las calles de Nanjing perpetrando lo que ha sido uno de las mayores atrocidades de la historia de la humanidad. 

Hoy, sin embargo lo que hay en las calles, en los supermercados y en las librerías, son puestos de sushi, restaurantes de ramen, coches suzuki, libros para aprender japones en 3 semanas y música del país vecino. La velocidad a la que cambia China, es verdaderamente vertiginosa hasta el punto de que las generaciones ya no se reconocen entre sí. 


viernes, 1 de febrero de 2013

A Salamanca, por putas

"A Toledo, por la espada;
a Valencia, por las frutas;
a Rioja, por bon vino
y a Salamanca, por putas"


Así reza uno de los dichos sobre mi ciudad, Salamanca. El hecho de la mancebía y las lozanas del siglo XVI, habían de mudarse, desde allí abajo, cruzando el río Tormes donde estaba la antigua "Casa de Mancebía" y pasando sobre la Vaguada de la Palma hasta llegar lo que hoy en día se conoce como el Barrio Chino. Durante todo el siglo XIX y aun más en el XX la prostitución continuó ejerciéndose en el barrio sumándole a ello el tragicómico consumo de heroína de los años 70 y 80. De todo aquello que rondaba por el Barrio Chino sólo queda Rafael Farina en forma de estatua. 
¿Y de lo chino? ¿qué queda de lo chino? Queda exactamente lo mismo que hubo siempre: nada.